Ser DIFERENTE por Assumpta Serna

Ser DIFERENTE: ACTORES PROFESIONALES por Assumpta Serna

Lo que siempre me ha llevado más lejos es el querer ser diferente. Es curioso como la rebeldía de mi juventud no ha sido domesticada por los hechos de la vida. ¿Qué tengo yo a los 60 años que me hace tener una energía y una capacidad de trabajo dicen, fuera de lo normal?

Cuando hablo con actores y actrices, me doy cuenta que todos se consideran diferentes. Si miro atrás en mi vida, veo que siempre he pensado apurar al máximo cada minuto, cada segundo, bebiendo a veces muy deprisa, del cáliz que mis padres me han servido, dándome la vida. Siempre he pensado que mi vida sería demasiado corta, me he equivocado mucho, pero me arrepiento de pocas cosas. Y habiendo ya llegado a la mitad de ella, en verdad, la vida, es muy, muy , tan, corta.

Me gusta sentirme flexible para cambiar si necesario en un segundo. Es tan posible cambiar que hasta hace poco, no había tenido ningún proyecto que durara más de un año. En cambio, gracias a ser flexible, empiezan a aparecer en este tercer acto de mi vida, como le llama Jane Fonda a la madurez, series de TV como Borgia, que estoy ya en el segundo año… La Escuela , diecisiste años… mi marido, veintitrés años…

Me gusta sentirme diferente, contra corriente, pionera, inquieta. Hasta los 40, iba allí donde me decían que no fuera, ahora voy allí donde dicen que es difícil ir. Me gusta tener constantemente retos, y así estoy, que se me cae el pelo. Dicen que mi calvicie es masculina y que no tiene remedio. Alopecia andrógena, le llaman. Por cierto, si alguien –mujer o hombre- tiene alguna solución, enviarme un mensaje aquí, que estoy dispuesta a atajar lo de la caída del pelo, aunque sea sólo mejorar un poquito, para mi profesión no lo necesito, porque cuando trabajo me cuidan…

Aparte de que no se me caiga el pelo, objetivo personal, me gustaría contaros lo que pienso que ha sido mi carrera artística como actriz y cómo me he mantenido y me mantengo en ella, y como busco desde la Escuela que finalmente me convenció Scott y el equipo, para que la rebautizáramos con mi nombre, la especialidad de formación audiovisual . Y quiero que os sirva. Mucho. Quiero compartir con vosotros mi experiencia y ayudaros en gestionar vuestra carrera. Así que ahí va mi sugerencia para el mes de Noviembre a esos actores profesionales que preguntan y para los que no se atreven a preguntar: ACT NOW…

sé actor

Primero, tengo una belleza atípica dicen, pero belleza, creo, y eso me ha ayudado, claro que sí. Pero he intentado siempre sorprender y no basar en la belleza el logro de mi trabajo. No he sido una mujer que ha aprovechado el ser mujer, sino siempre, desde el buen lado, he querido trabajar sin privilegios, sino por derecho y por méritos. También he querido –a veces un error- que vieran a la persona, a la Assumpta sonriente, primero que a la actriz glamorosa. La reputación que tengo, es honesta, me gusta hablar con los periodistas es un lujo que te escuche hoy en día, alguien.

“Me gusta que me miren a los ojos”, decía en los 80, cuando me desnudaban. Sí, no quería que mi imagen solo fuera cuerpo. Y creo sinceramente que no lo es, que no lo ha sido. Algunas veces ha sido una lucha para que me respetaran como yo era, como estoy segura luchan todas las actrices de veinte y de treinta ahora, porque nada ha cambiado tanto.

Creas la propia belleza eligiendo… Con el tiempo, las elecciones conforman esta “marca personal” que abarca personalidad y profesionalidad. El prestigio, que va más allá de la belleza clásica o de la que nos venden. Los actores nos creamos, muchas veces sin quererlo, una reputación, en mi caso la mía la considero un logro personal y no de mis padres, que les agradezco mucho lo inspirados que estuvieron al fabricarme.

Si alguna etiqueta he tenido, he sido la de europea, la de actriz internacional. Y ésa me gusta. Las lenguas fueron mi primer esfuerzo, horas y horas para domar mi rebelde acento catalán en español. Horas para aprender el portugués, francés, para el italiano y para el inglés. Gracias a ello, he estado siempre abierta a posibilidades, he viajado mucho, he aprendido, buf y lo que me falta todavía por aprender…

Pero he aprendido que el mundo hay que beberlo despacio y cada país, en su taza, descubriendo el sabor de un pensamiento a través del lenguaje. La cultura a través de un dicho, un chiste, de la gente, de la calle. Una de mis aficiones favoritas. Así nos enamoramos mi marido y yo. Los dos tenemos el mismo gusto en conocer nuevos giros de un lenguaje, nos conmueve descubrir en el lenguaje, la cultura de un país. Cuando viajamos, eso es lo que hacemos. Escuchamos y hablamos, nos gusta.  Aprendí pronto que no te iban a llamar si no te conocían, así que me ha gustado desde siempre el contacto con la audiencia, las entrevistas, el diálogo, y más recientemente, el dar lo que creo que he aprendido de algunos, a otros, por eso creamos con Scott Cleverdon, la escuela de cine para actores, Assumpta Serna, y la fundación first team.

También disfruto con la responsabilidad que siento como comunicadora. Me gusta comunicar cosas que quiero comunicar, por lo de que la vida, es corta. Me gusta estar inmersa en los problemas de la sociedad para intentar buscar una autenticidad, porque creo en el aprendizaje basado en el respeto y la confianza. Hay temas que me apasionan: La comunicación por las redes, el fenómeno de wikileaks, la defensa de la tierra donde vivimos y la protección de los más débiles.

Admiro a las personas que han cambiado la manera de cómo vemos el mundo, como Julian Assange. Me ha profundamente escandalizado desde siempre cuando alguien oculta información, de cualquier tipo. Creo ya que me voy a morir sin entender por qué me disgusta tanto cuando la gente no es transparente, cuando no pueden ser honestos… No lo entiendo,…es tan fácil ¡vivir en la luz!!

He aprendido también a pensar que la gente es buena, que soy yo la que tengo que intentar que me gusten todos, encontrar el lado bueno en cada uno, sin prejuzgar. He visto que la ignorancia es el peor mal que pueda tener un ciudadano y un actor. Y por eso, me he puesto manos a la obra. Ah, Eso si que es un trabajo diario, el de la paciencia y la lucha contra la mediocridad, también la que genera sin darse cuenta, uno mismo.

 En los rodajes, he visto que reflexionar antes de hablar era necesario. Un rodaje es como la vida. Puedes entender el efecto de tus palabras y la influencia que generas simplemente con ser de una manera u otra, siendo generoso o egoísta, mentiroso o honesto, todo cambia y créeme recibes mucho más profundo si das primero… Los rodajes que parten de una idea y de gente honesta y generosa, son para mí los mejores. Y se huelen, se sabe cuáles son.

He tenido la suerte de trabajar en los últimos años, en la serie europea Borgia, y en Red de Libertad, donde me he encontrado personas buenas, enamoradas de su profesión y con mucho que contar… me encanta trabajar así, compartiendo con todos ellos.

 Sé que todo lo que he aprendido lo he aprendido de otros. Cualquier acto de reflexión, ha tenido que ser refrendado con otros. El ser más inteligente que conozco, es mi marido, al que respeto y admiro cada día. Es de él que he aprendido a hacerlo mejor. Cuando empezaba mi carrera, no habían lugares donde pudieras oír a actores profesionales hablar de la profesión, eso es por lo que creamos juntos la Fundación first team y por la que hemos hecho tantos cursos y tanto esfuerzo en generar coloquios y diálogo desde la Escuela. Importante para uno: la formación continua de cómo lo han hecho otros. Esto lo sabes cuando es demasiado tarde. Hay que preguntar siempre. Maestros hay pocos, cuando los encuentras, es una lección de vida, no solo de conocimiento.

Ahora estoy aprendiendo a valorar lo que tengo y lo que doy. No sé hacerlo. En realidad, creo que untercero honesto es la solución mejor para estipular el precio de un trabajo. Alguien con quien, pasando el tiempo, hayas aprendido a respetarle. En mi profesión, he encontrado un representante, al que le he sido fiel durante toda mi carrera. Sí, un agente es un intermediario cara a la galería, pero ha de ser una persona con la que te casas, esperando que la unión sea para siempre. Yo llevo más de 30 años con el mismo agente en España, 20 con mi agente francesa… Y digo casarme porque tienes que enamorarle constantemente y tienes que convencerte también tú, que es él o ella con quien quieres compartir…

Elegir no es fácil. Sobretodo si partes de la base que puedes intentarlo todo. Y de que cuando eliges, estás irremediablemente perdiendo algo. No puedes tenerlo todo. No tienes derecho a tenerlo todo. Nadie nunca lo tiene todo y en eso está la belleza de la vida. El deseo es el motor. Y el deseo te hace libre para elegir y para reinventarte, a cada segundo. Es mejor dar para recibir, y si no recibes de uno, recibirás de otro. Y si das amor, recibes amor. Seguro.

Los actores somos actores, creo, porque somos conscientes que nos falta algo, creo que en su mayoría, hemos elegido esta profesión porque sabemos que cambiamos con nuestra interpretación a personas, aunque solo sea por un ratito. Y lo hacemos a través de comunicar sentimientos, pensamientos… Sabemos de primera mano, el efecto que produce la comunicación de alguna verdad en el público y eso es lo que nos mueve a elegir una y otra vez ser actores.

A pesar de todas las dificultades económicas, seguimos pensando que cuando la ejercemos, es una profesión maravillosa. Porque no solo de dinero vive el hombre. Y no es por vanidad, por lo que nos dedicamos a ella, aunque muchos quieran pensarlo.  Somos actores porque sabemos del poder de comunicación con otros que tiene el teatro y el cine. Nos gusta provocar en las personas ése entretenimiento, ese parón en ésas vidas de otros por una, dos o tres horas. Es un derecho que el espectador tiene, porque sueña, reflexiona, se divierte. Y nos gusta hacer este servicio, porque es noble, y aspiramos siempre a un personaje que pueda resumir un trocito de la enormidad y de la belleza y de la justicia que queremos comunicar. Esencialmente, sabemos que compartimos la responsabilidad de querer que nuestro mundo sea mejor, más humano.

A mis alumnos actores, les digo que hay que saber por qué has elegido trabajar en cine o en televisión, por qué te desplazas para ir a hacer un casting cine o castings para series, hay que elegir tu grado de compromiso también con el material que vas acumulando a través de los años. Hay que poner la mente creativa del actor a gestionar el propio talento. Actualmente, pienso que lo mejor es aprender a trabajar con objetivos, estrategias, tácticas o acciones, sí, como una empresa. Una empresa con un alto contenido en otorgar sentido a la vida, la propia y la de otros, que es por lo que todos escriben historias y por lo que los actores las representamos.

En el 2018, no podemos esperar, hay que generar. No podemos seguir que nos den sentido a la vida, otros. Ya no, tenemos que coger el timón de este barco, participar, colaborar en las historias de otros pisando fuerte en lo que los actores deberíamos saber hacer mejor: Actuar y comunicar.

Para elegir qué comunicar en cine, hay que tener información, saber quien tiene algo que tu quieras hacer, identificarle y saber cómo y donde encontrarle para ofrecerle tu ayuda en este trabajo tan ingente que es el de realizar una película o una serie bien hecha. A veces toca aprender a esperar, estudiar, escuchar, dialogar… ¿Si no sabemos donde vamos, si no sabemos qué queremos, cómo vamos a encontrar a gente que valga la pena sino podremos reconocerles? ¿Cómo van a poder saber ellos quienes somos nosotros si nosotros mismos no lo sabemos?

Para elegir bien, hay que saber escuchar e interpretar signos, aprender a leer entre líneas, cosa que los actores, acostumbramos a hacer bastante bien. Sobretodo hemos de hacerlo en España, que no tenemos un mercado audiovisual potente ni precisamente transparente.

Hemos de ayudar formándonos lo máximo que podamos para que nosotros y nuestro público estén orgullosos del cine que hacemos. Estoy convencida, que nunca ha sido más fácil que ahora, a través de la ventana apasionante y libre de Internet y de las redes sociales, encontrar a otros, formar grupos de trabajo por afinidades, por interés social, por lo que tu quieras. Cambios profundos en el negocio del cine como los que estamos atravesando, sirven a los actores para desarrollar nuevas competencias, diferencias que deben dar al actor nuevas oportunidades, es por eso, que le actor tiene, primero que vivir, pero para seguir actuando. Creamos hace diecisiete años la Fundación first team y la Escuela Assumpta Serna para dar respuestas a algunas preguntas, para buscar soluciones entre profesionales del cine y de la televisión, para ofrecer una formación audiovisual universitaria que los actores no tenían, para crear actores que no sean ignorantes y por tanteo manipulables, sino con una visión empresarial para tener criterio y decidir su carrera. Tenemos la responsabilidad como actores, de aportar valor, de ofrecer un nuevo punto de vista como profesionales honestos que en contacto con la realidad, buscamos la verdad, ser espejos y especialistas en actitudes, queriendo siempre mejorar la profesión que amamos.

Nosotros, Scott Cleverdon y yo pretendemos aportar experiencia, a través de profesores dignos, profesionales agrupados en una especialidad pionera: Interpretación cinematográfica, ara ayudar a los jóvenes profesionales que asisten a las escuelas de cine. ¡Qué magnífico si pudiéramos vivir gracias al trueque, no?! En la Fundación first team, lo intentamos!!

Hay un nuevo modelo de negocio en el audiovisual que está por descubrir. El cine se ha afanado para evolucionar con la sociedad. El público ha sido quien nos dicta como quiere que le representemos, simplemente yendo o no, a ver nuestro cine. La actitud del espectador es la que nos ha hecho adaptar la técnica, pero como siempre, nos hemos dejado de lado el estudio del por qué. Y ahí, en ese cambio de actitudes, es donde el actor puede aportar su conocimiento, porque sabemos que el público, debe ser nuestro aliado.


Las dos cosas que no sabemos los actores, en general, es crear negocio, y gestionar bien nuestro talento. Somos por excelencia los que comunicamos cosas al público y el público quiere saber de nosotros para que seamos su espejo. Somos embajadores naturales de las películas y series que hacemos pero no estamos aprovechando lo que sabemos ni tenemos formación sistematizada para saber decirlo mejor, para comunicar mejor.

Nos forman con técnicas del XIX para afrontar y representar el siglo XXI. En first team, queremos ofreceros en cada curso de cine, las técnicas más avanzadas, siempre respetando valores como la colaboración, la autenticidad, porque creemos que la historia y la búsqueda de la excelencia, pueden cambiar a mejor nuestra sociedad.

Cambiemos el estado de las cosas formándonos en técnicas que existen y enriquecen a otros colectivos. Aprovechemos la crisis, que nos genera: ¡!tiempo!! Es una profesión a la que debemos entregarnos a ella con todo nuestro compromiso y dedicación y es nuestra responsabilidad formarnos continuamente en lo que no sabemos.  Aprovechemos a fondo el regalo de intercambio de opiniones de profesionales, con una buena formación audiovisual, porque el audiovisual es nuestro presente y parece ser nuestro futuro. Recabemos información de cómo los actores lo hacen en otros países, invirtamos en analizar y afinar bien los tiros de nuestra propia promoción personal, sabiendo antes, qué queremos contar.

Seamos diferentes: creamos profundamente en nuestra profesión sin cinismo, aprendamos de otros, aprendamos a elegir a nuestros colaboradores, empecemos, actuemos ahora porque hay mucho por aprender….

Ahora me gustaría que tu hablaras. Opina aquí.

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